Ester Martín es una aventurera nata y, junto a su marido José, han creado el blog Mi pequeño Gulliver, con el que quieren ayudar desde su propia experiencia a todas aquellas personas que necesitan información para disfrutar viajando en familia.

Y es que desde el nacimiento de su primera hija, Indira, no han parado de viajar. Si bien sus viajes han cambiado y se han adaptado a las necesidades de la pequeña y del recién llegado, Sam, aseguran que es una experiencia con la que disfrutan plenamente. Este entusiasmo y decisión es lo que ha llevado a Ester a colaborar en el libro Viajar con Niños, en el que, dentro del capítulo de Salud, nos da útiles recomendaciones e información sobre las enfermedades más comunes en los viajes.

Os conocisteis en Alemania y no habéis parado de ver el mundo. ¿Cómo nació esta afición?
Realmente nos conocimos en Madrid, trabajamos juntos unos meses, luego yo me fui a vivir a Alemania y al poquito José se vino conmigo. Antes ya viajaba cada uno por su cuenta y durante el tiempo que vivimos en Colonia aprovechamos para movernos por Alemania y otros países cercanos.

Viajar con niños requiere de una mayor planificación y más presupuesto. ¿También más energía?
En general vivir con niños requiere de más energía, no descansas cuando tú estás cansado sino cuando ellos te dejan un ratito, especialmente si son muy chiquitines. En los viajes también necesitas cargarte de energía. Lo bueno es que como ven tantas cosas nuevas y están tan distraídos muchas veces duermen mejor que en casa, de puro agotamiento.

Un quebradero de cabeza común en viajes son los mareos. ¿Cómo evitáis que los niños se mareen en los trayectos?
Mis hijos desde muy pequeños se han acostumbrado a viajar en coche y de momento no han sufrido mareos. Conozco lo latoso que es porque yo misma los he sufrido de pequeña y muchas veces acababa echando hasta la primera papilla. Existen chicles anti mareos y en coche se puede tratar de seguir algunas indicaciones como parar más a menudo si los peques no se encuentran muy bien para que jueguen, se distraigan y respiren aire fresco, abrir las ventanilla para una mayor ventilación, no hacer grandes comidas, no leer en el coche… En barco ayuda mucho salir a la cubierta y mirar el horizonte, en el tren y el avión pasearse por el pasillo o tomarse algún refresco puede ser un pequeño alivio.

Álvaro, el hijo de Montse y Octavio, de Un Mundo para 3, es celiaco. ¿Las alergias pueden ser un grave inconveniente a la hora de viajar?
Tener una alergia o intolerancia es una gran molestia en los viajes pues no tienes tan controlado como en casa los ingredientes u otros alérgenos que pueda haber en el ambiente, aunque no tiene porqué ser un inconveniente como para rechazar un destino. Si las alergia son alimenticias hay que estar muy seguro de lo que se ingiere, preguntar siempre en los restaurantes y si no dominamos el idioma del lugar llevar alguna tarjeta con la imagen de la alergia o escrito en el idioma local que no puedes tomar tal cosa. Hay veces que la cocina del lugar es tan distinta a la nuestra que no esperamos que tenga algunos de los ingredientes que pueden sentarnos mal. Ante la duda, es mejor preguntar o no comer lo que no tenemos seguro, especialmente para alergias severas. Normalmente, es fácil encontrar algún plato alternativo que resulta seguro para el alérgico. Los alojamientos con cocina propia suponen un alivio a veces pues puedes cocinar tú mismo con los ingredientes que el alérgico puede tomar.

¿Alguna vez un problema de salud os ha complicado un viaje?
Sí, cuando Indira tenía 3 meses nos fuimos a Lanzarote y a mitad del viaje contrajo bronquiolitis. Después de una mañana ingresada en el hospital decidimos adelantar el regreso a casa. La niña no estaba para hacer mucho turismo, sino para estar descansando y no tenía mucho sentido quedarnos en el hotel sin hacer nada los pocos días que nos quedaban de vacaciones, así que cambiamos el vuelo. Afortunadamente habíamos cogido un seguro de viaje con el que no pagamos por este cambio ni por las noches de hotel no disfrutadas.

¿Qué les diríais a aquellos padres que aún no se atreven a viajar con sus hijos?
Que se animen comenzando por algún viaje que les resulte cómodo, bien por conocer ya el destino, o por ser a algún lugar cercano. Baleares o Canarias suelen ser buenos puntos de partida. Normalmente resulta más fácil de lo que nos creemos y los miedos desaparecen en el primer día.

 

Fuente: InterMundial Seguros de Viaje

Entrevistamos a… Ester Martín, del blog Mi pequeño Gulliver
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