Cada día hay más personas que descubren que eso de convertirse en padres no significa aparcar los viajes por un tiempo. De hecho, se nos ocurren varias familias viajeras que son una prueba real de ello. Igualmente no es necesario esperar a tener hijos para compartir los beneficios de los viajes en familia, ya que existe otra posibilidad que no todos los viajeros se plantean: viajar con padres o mayores. ¿Es posible llegar a la edad adulta y viajar con ellos? ¿Será posible convencerlos? Recurre a estos consejos.

Los padres, salvo contadas excepciones, son esas personas que te enseñaron todo lo importante de la vida: atarte los cordones, sujetar un tenedor, lavarte los dientes, montar en bici… Hubo un tiempo en el que fueron lo más cercano a los superhéroes de las películas, pero de carne y hueso. Entre sus superpoderes destacaban el de inventar y coser todo tipo de disfraces, estirar sueldos hasta final de mes, leer cuentos después de todo un día de trabajo, hacer bocadillos para la hora del recreo y aplicar técnicas milenarias y secretas que calentaban las sábanas de la cama en invierno. Posiblemente los primeros viajes de tu vida fueron con ellos y poco importaba si los destinos estaban a miles de kilómetros de distancia o en el pueblo de al lado.viajar en familia

A medida que crecemos empiezas con tus viajes en solitario, con amigos o en pareja. Poco a poco va subiendo el nivel de dificultad de los destinos aunque hay que reconocer que internet, los vuelos low cost y otros avances de la actualidad, han facilitado mucho las reglas del juego. Aunque compartimos mucho a través de las redes sociales, nuestros padres empiezan a considerarnos una especie de hijo Indiana Jones que come, duerme y bebe en casi cualquier parte, que se mezlca con las comunidades indígenas y que no le tiene miedo a nada. Sin embargo, todos sabemos lo lejos que está la realidad de la mayoría de los viajeros de hoy en día de ese pensamiento.

Así que te planteas que quieres volver a viajar con aquellos que un día te lo enseñaron todo. Que ahora eres tú el que quiere enseñarles paisajes alucinantes, comidas extrañas y culturas exóticas. Que tienes que devolverles un poco de lo mucho que te dieron. Y entonces…

  • Eliges una zona del planeta que conoces y en la que te sientes cómodo.
  • Centras el tiro en un destino acorde a los gustos de todos.
  • Buscas un gancho que no puedan rechazar: “¿qué tal pasar unas navidades en familia por el mundo?” o un sencillo “lo que más me gustaría por mi cumpleaños es poder viajar con vosotros a mi manera”.
  • Preparas un itinerario flexible y lo compartes con ellos. Quieres que haya lugar a la improvisación pero sin angustias y siempre transmitiendo que la situación está bajo control. Si crees que puede ser un motivo de desconfort para ellos, hazles saber que te vas a encargar de algunas reservas para los primeros días o las de aquellas zonas que sepas tienen mucha demanda, que vais tranquilos con un seguro de viaje en caso de necesitar asistencia médica… Pero que no todo va a estar planificado.
  • Investigas sobre las actividades que ofrece el destino que crees que pueden gustarles y les animas a practicarlas juntos.viajar con padres

Y para tu sorpresa te dicen que se apuntan al plan. La sensación de volver a viajar con tus padres es muy peculiar. Seguramente como a ti mismo te ha pasado, durante el viaje tus padres descubrirán talentos ocultos, vivirán experiencias únicas y los beneficios del mismo les afectarán igual de positivamente. Y si todo va bien, lo más sorprendente será que te darás cuenta de que los verdaderos Indiana Jones son ellos.

Post redactado por | Algo que recordar

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Viajar con padres o mayores de 55 años, ¿es posible convencerlos?
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