A pesar de que el invierno alemán es extremadamente frío, cualquier época es buena para visitar este país, ya que cada estación tiene sus propios atractivos.
La época preferida por los viajeros es, sin duda, el verano. Las buenas temperaturas lo convierten en el momento ideal para visitar todos los atractivos turísticos del país, disfrutar de su naturaleza y también asistir a la gran variedad de eventos y festivales que tienen lugar en muchas de las principales ciudades.
El otoño también reserva sorpresas para el viajero, como el conocidísimo Oktoberfest de Munich. El invierno, por su parte, trae gran cantidad de eventos y una de las experiencias más típicas del país: los mercadillos navideños.
