Al ser un país con notables variaciones de altitud y muchos kilómetros de costa, el clima es variable en función de la zona del país a la que viajemos.
La primavera y el verano suelen ser la época en la que más turistas visitan Italia. Se pueden alcanzar temperaturas y niveles de humedad altos en el centro y sur del país, a veces con lluvias y tormentas.
El invierno es más frío y húmedo en el norte. Es la estación perfecta para la práctica del esquí alpino, de fondo y el snowboard en las estaciones de los Alpes y los Dolomitas.
