La situación geográfica de Islandia, cercana al Polo Norte, propicia que la mejor época para visitar la isla sea el verano. Sobre todo en agosto, podremos disfrutar de ausencia de oscuridad o sol de medianoche, temperaturas suaves y escasas lluvias. Es en estas fechas cuando más podremos aprovechar nuestro viaje a Islandia. Podremos practicar deportes en la naturaleza y visitar la mayor parte del país, ya que por lo general se mantienen abiertas la totalidad de las carreteras.
Si bien la mejor época para ver las auroras boreales es el invierno, cuando las noches son más oscuras y apenas hay cuatro horas de luz, al final del verano ya podemos disfrutar de este bello fenómeno.
