Los ciudadanos españoles con pasaporte ordinario pueden viajar a China sin visado por turismo, negocios, visita familiar o tránsito durante estancias de hasta 30 días, siempre que no se trate de estudios ni residencias de larga duración, que siguen requiriendo visado. Es imprescindible viajar con pasaporte con al menos seis meses de validez, billete de regreso o continuación y justificante de alojamiento y comprobar los requisitos de entrada de los países de tránsito.
China ha implementado además la Arrival Card digital, que los viajeros extranjeros deberán completar online antes del embarque a través de las plataformas oficiales de la Administración Nacional de Inmigración (NIA), así como mediante WeChat y Alipay.
