La temporada alta en Canadá abarca los meses de verano, de junio a agosto, cuando las temperaturas cálidas y la luz de sol invaden el país, consiguiendo que incluso el norte se deshiele durante un breve periodo de tiempo. Sin embargo, esta época tiene su lógica consecuencia en los precios del alojamiento, que suben, de media, un 30%.
El invierno también presenta una gran afluencia de turistas, sobre todo en los pueblos cercanos a las estaciones de esquí más populares.
Mayo es un buen mes para visitar el país, pues los precios aún no son tan elevados y el clima, si bien algo fresco, es agradable.
