content.imagen_cabecera.alt

Principales incidencias durante el viaje

Cuáles son y cuánto cuestan

Una incidencia durante un viaje puede ser un verdadero quebradero de cabeza: gastos extras que no contemplábamos, dificultad a la hora de conseguir una buena atención médica e incluso la pérdida total del viaje. Analizamos uno a uno cuáles son los principales motivos de incidencias en viaje, cuánto nos cuestan y cómo el seguro de viaje puede ayudarnos a solucionarlos.

Problemas médicos y accidentes

En Estados Unidos una visita rutinaria al médico cuesta de media 62 €. En los países europeos donde tiene validez la Tarjeta Sanitaria Europea no necesariamente vamos a recibir asistencia gratuita. El seguro de viaje afronta todos estos gastos por nosotros.

El 52,08% de las incidencias que ocurren durante los viajes tienen que ver con la salud. De estas, la mayoría son casos en los que el viajero necesita asistencia médica por enfermedades como fiebre, otitis, gastroenteritis y otros problemas de salud leves que, aunque sean leves, pueden acarrear a grandes desembolsos de dinero si tenemos que ir al médico en determinados países.

Por citar un ejemplo, en Estados Unidos una visita rutinaria al médico cuesta de media 62 € -en un centro médico privado español la media se sitúa en 10 €-. Al dinero de la consulta habría que añadir otros costes en función del diagnóstico y las pruebas o tratamientos que se precisen, pudiendo alcanzar sumas muy elevadas.

Es importante tener en cuenta también que en los países donde tiene validez la Tarjeta Sanitaria Europea la asistencia sanitaria no tiene por qué ser gratuita: dependerá de los tratamientos cubiertos por los sistemas sanitarios de cada país. En Francia, por ejemplo, primero pagaríamos por la asistencia médica que recibamos y luego nos reembolsarían un porcentaje de la cantidad que hayamos pagado.

Por último, también hay que incluir entre los problemas médicos más frecuentes los relacionados con accidentes, como fracturas y traumatismos por caídas o lesiones practicando deporte, sobre todo en el caso de los deportes de invierno.

El seguro de viaje afronta todos estos gastos por nosotros, con sumas muy elevadas de gastos médicos. Además, el seguro cubre otros gastos relacionados, como la repatriación en caso de enfermedad o fallecimiento, el desplazamiento de un familiar en caso de enfermedad o el envío de medicamentos inexistentes en el extranjero, además de la búsqueda y rescate en caso de accidente.

Cancelación o interrupción del viaje

En caso de vernos obligados a anular el viaje, la compañía aseguradora asumirá los gastos de cancelación, siempre y cuando la causa se incluya entre las que se detallan en las condiciones del seguro.

Las cancelaciones e interrupciones de viajes suponen un 24,54% de las incidencias en viajes, siendo la segunda causa más habitual. Los españoles cada vez somos más previsores a la hora de reservar nuestros viajes, tal vez por las ventajas económicas que tiene comprar con antelación. Sin embargo, cuanto mayor es esta anticipación, menos capacidad tenemos para prever una situación que nos impida iniciar el viaje.

La mayoría de estas anulaciones vienen motivadas por problemas de salud del viajero o de algún familiar, además de asuntos laborales, como la incorporación a un nuevo puesto de trabajo, y otros motivos, como la convocatoria a exámenes de Oposiciones o la no concesión de visados. Este tipo de incidencias son difíciles de resolver, ya que entran en juego muchos factores: transporte, alojamiento, servicios y excursiones contratadas, etc.

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿podemos saber cuánto nos costará cancelar un viaje? En primer lugar, dependerá del precio de este y de si la empresa que nos ha vendido el viaje, ya sea un viaje combinado (aquel que incluye varios servicios, como transporte o alojamiento y que se compra a través de una agencia de viajes) o servicios sueltos, establece por contrato gastos de anulación.

En el caso de tener que cancelar un viaje combinado adquirido en una agencia de viajes –online o tradicional-, tenemos derecho a que nos devuelvan el dinero, pero tendremos que asumir los gastos de gestión, los de anulación -si los hubiera- y una penalización que dependerá de la antelación con la que cancelemos.

Si hemos contratado los servicios por separado, tanto los gastos de cancelación como los de penalización dependerán de lo pactado por contrato con la empresa al realizar la compra, pudiendo alcanzar el 100% del coste del servicio que hayamos reservado.

Por ello, además de leer siempre atentamente la política de cancelación de la empresa con la que reservamos un servicio o viaje completo, es recomendable contratar un seguro de viaje que incluya coberturas de anulación. Así, en caso de vernos obligados a anular el viaje, la compañía aseguradora asumirá los gastos de cancelación, siempre y cuando la causa se incluya entre las que se detallan en las condiciones del seguro y esté justificada correctamente.

El seguro de viaje también incluye protección para situaciones en las que tengamos que interrumpir nuestro viaje y regresar a casa anticipadamente. En estos casos, la aseguradora nos reembolsará el importe proporcional del viaje que no hayamos podido disfrutar y, si procede, también correrá con los gastos del transporte a nuestro lugar de origen.

Problemas con el equipaje

Un seguro de viaje garantiza indemnizaciones económicas en caso de robo, pérdida o daños de equipaje.

Los problemas relacionados con los equipajes suponen el 14,06% de las incidencias en viajes, ocupando el tercer lugar de la lista. Según los últimos datos de SITA (Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas), solo en 2015 se facturaron mal 23 millones de maletas en el mundo –unas 6,5 por cada 1.000 pasajeros-. De estas, un 6% se perdió definitivamente, un 15% se entregó en mal estado o con algunos objetos robados y la mayoría, un 79%, fueron entregadas a sus propietarios con una media de retraso de 42 horas.

Es difícil establecer qué gastos extra conlleva una incidencia relacionada con el equipaje, pues dependerá de muchos factores. En caso de pérdida o robo, los gastos o daños económicos tendrán que ver con el contenido del equipaje. Si se produce un retraso en la entrega del equipaje, el coste será el equivalente a la compra de aquellos artículos indispensables para seguir el viaje, que dependerá de distintas causas: el tiempo de espera, la duración del viaje, si el trayecto es de ida o de vuelta a casa, etc. Por lo tanto, aunque sean difícilmente cuantificables, los problemas relacionados con el equipaje tienen consecuencias económicas inesperadas que tendremos que asumir los viajeros -si no contamos con un seguro de viaje, claro-.

Un seguro de viaje puede ser muy útil, ya que, además, garantiza indemnizaciones económicas en caso de robo, pérdida o daños de equipaje y gestiona la búsqueda y entrega de las maletas en caso de pérdida.

Problemas con el transporte

El seguro de viaje, además de compensarnos económicamente, nos protege ante cambios en los servicios contratados y casos de overbooking.

El 6,49% de las incidencias en viajes están relacionadas con retrasos o pérdidas del medio de transporte.

Un ejemplo de este tipo de incidencias es la cancelación de un vuelo por parte de la compañía aérea. En este caso, la compañía está obligada a compensarnos, ofreciéndonos una ruta alternativa con horario similar para que podamos llegar a nuestro destino o el reembolso del billete. Si esto no se nos ofrece, podemos solicitar una compensación económica, salvo en aquellos casos en los que la cancelación se deba a circunstancias extraordinarias, como un desastre natural, o que nos hayan comunicado la cancelación dos semanas antes del inicio del viaje.

El problema de las cancelaciones de vuelos se complica en el caso de los viajes con escala. Si, debido a la cancelación, tenemos que hacer noche en el lugar en el que se ha producido el incidente, la aerolínea debe asumir los gastos de alojamiento y comida en los que tengamos que incurrir. Por ello, las compañías aéreas suelen disponer de acuerdos comerciales con hoteles y restaurantes cercanos al aeropuerto.

Los costes de este tipo de incidencias dependerán de la situación. En el caso de Europa, por ejemplo, la Ley establece que la compensación económica a la que tenemos derecho en caso de que el vuelo alternativo que nos ofrece la compañía llegue con una diferencia inferior a 2 horas será automática y dependerá de la distancia entre los puntos de salida y destino, estableciendo distintas cantidades para cada distancia.

El seguro de viaje es muy útil en estas situaciones porque nos ayuda en la resolución del problema, haciéndolo más ágil, además de compensarnos económicamente y protegernos ante cambios en los servicios contratados y casos de overbooking.




Responsabilidad civil y penal del viajero

El seguro de viaje nos podría adelantar la fianza en caso de un problema legal. Por ejemplo, en EE.UU. una fianza por un delito como el hurto puede costar hasta 459€.

Por último, también hay un porcentaje menor de incidencias de casos que repercuten en la Responsabilidad Civil de los que viajamos, como daños involuntarios a otras personas o a sus cosas o animales. En estos casos, el seguro de viaje incluye el pago de costas y gastos judiciales, además de la fianza judicial.

Así, el seguro de viaje nos podría adelantar la fianza en caso de un problema legal. El coste de la fianza depende de la cuantía a la que ascienda el supuesto delito. Por ejemplo, en EE.UU. una fianza por un delito como el hurto puede costar hasta 459€.

Además, el seguro de viaje también ofrece asesoramiento jurídico y garantiza la reclamación de daños y perjuicios que suframos como peatón o como pasajero de cualquier medio de transporte.

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo en tus redes sociales

Utilizamos cookies para darte la mejor experiencia posible. Al seguir navegando aceptas su uso. Más información.

cerrar