Viajar no sólo consiste en descubrir nuevos lugares, sino que hay que sentirlos, palparlos, olerlos y también saborearlos, porque para captar la esencia de un lugar hay que tener una completa experiencia sensorial. En este caso, hablamos de la gastronomía. La cocina de una ciudad, una región o un país atrae a los más curiosos por los nuevos sabores, hasta el punto de determinar su próximo destino. Porque el turismo gastronómico invita a vivir el viaje de una manera más intensa. Eso sí, mejor abstenerse aquellos a los que no les guste salirse del círculo pasta, patatas, carne y arroz.

Al contrario de lo que muchos piensan, el turismo gastronómico no consiste en comer en los mejores restaurantes de una ciudad y gastarse más dinero del que uno querría, sino que está muy relacionado con la vida rural, las costumbres y la comida tradicional; motivo por el cual tiene tanto éxito: ya sea por escapar de la comida diaria envasada en plástico o por probar nuevas formas de cocina, lo cierto es que gracias al turismo gastronómico muchas regiones españolas han revitalizado sus servicios hoteleros y de restauración, estimulando el empleo y aumentando la riqueza de la zona, como ocurre, por ejemplo, con la Ruta del Jamón.

Y es que el turismo gastronómico significa visitar mercados, tiendas y fiestas locales donde se pueden consumir alimentos tradicionales y, con ello, entender costumbres que de otra forma pasaríamos por alto. Una actividad curiosa y gratificante es entrar en los supermercados de allá donde viajamos y ver lo diferente que pueden ser unos de otros, ya que en ellos quedan reflejado los hábitos de su gente. Por ejemplo, si entras en un supermercado de Italia te sorprenderá el tamaño del pasillo dedicado a las pastas, o si viajas a Inglaterra, no podrás evitar coger una chocolatina de las miles que hay camino a la caja. Otro ejemplo son los mercadillos, donde podrás comprar otros productos locales como quesos y embutidos que, aunque siempre se dice que “en cualquier sitio encuentras de todo”,  tienen sabor casero inigualable.

También por esto se han vuelto tan importantes aplicaciones como Yelp, que te ayudan a encontrar fácilmente un restaurante que se adapte a tus preferencias y presupuesto, y huir así del típico establecimiento creado para turistas donde la comida siempre deja que desear, u otras como Eltenedor y Urban Spoon.

La gastronomía española se caracteriza por su diversidad y calidad. España es uno de los países donde es tradición la dieta mediterránea, considerada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. ¿Te animas a descubrirla?

Fuente: InterMundial Seguros de Viaje

¿Qué es eso del turismo gastronómico?
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