La 58ª edición Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida baja el telón este fin de semana. Por eso hoy, en nuestra propuesta cultural de los viernes, os invitamos a que aprovechéis esta última oportunidad para asistir a una sesión de teatro en estado puro. Después, el Festival se despedirá hasta el año que viene.

El Teatro de Mérida tiene capacidad para 3.000 espectadores y está edificado en el cerro de San Albín, cuya inclinación favorece una acústica muy especial, lo que se ha convertido en uno de sus mejores sellos de identidad. Se trata de uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo y su construcción, ordenada por el cónsul Marco Vipsanio Agripa, data de entre el año 15 y 16 a.C. Está ubicado en el Conjunto Arqueológico de Mérida, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 por la UNESCO.

Además de convertirse en el emblema del legado emeritense en la ciudad, el Teatro de Mérida es también uno de los mejores escenarios del país. Su entorno histórico hace de éste un escenario sin igual, donde el atrezo y las escenografía son prácticamente innecesarios. Su especial acústica y la organización del graderío permite al espectador sumergirse de lleno en la representación. Todo ello, sumado a la calidad de las obras que allí se representan, esencia de la cultura teatral grecorromana, hace que asistir a éste teatro se convierta en una experiencia única.

Esta temporada, el Festival ha acogido seis representaciones distintas. La última de ellas es Ayax –de Sófocles-, que podréis ver hasta el domingo. La historia relata la furia de Ayax, héroe de Salamina, que es despojado de los trofeos de Aquiles en favor de Ulises y engañado por la diosa Atenea para atacar las reses que formaban parte del botín de guerra griego. La obra, que encierra un mensaje universal de reflexión ante la violencia, está dirigida por el irlandés Denis Rafter. En el reparto, encontramos, entre otros, a José Vicente Moirón (Ayax), Fernando Ramos (Ulises) e Isabel Sánchez (Atenea). La obra cuenta un espectacular juego luminoso de efectos especiales, a cargo de Reyes Abades.

Asistir a este Festival de Teatro Clásico, se convierte, además, en una excusa perfecta para visitar una ciudad infinita, Mérida, donde cada rincón esconde un tesoro arquitectónico y un pedazo de historia.

¿Se os ocurre un plan mejor para este fin de semana?

Fuente | InterMundial Seguros de Viaje

Mérida: Puro Teatro
¿Te ha gustado este post? Vótalo